En la zona rural de Hermosillo, usuarios del transporte suburbano reportan múltiples fallas en las unidades que utilizan diariamente. Las quejas incluyen descomposturas frecuentes, alambres expuestos y asientos con láminas al descubierto, condiciones que afectan la seguridad y comodidad de los pasajeros.
Desde el año pasado, se había asumido el compromiso de mejorar las condiciones del transporte rural, incluyendo la instalación de equipos de refrigeración y la renovación de los asientos. Sin embargo, estas mejoras no se han concretado hasta la fecha, lo que mantiene la insatisfacción entre los usuarios.
Además de las deficiencias en las unidades, se considera necesario ampliar el horario de servicio para facilitar el acceso a los recorridos completos, ya que actualmente no se garantiza que todos los viajes se realicen en su totalidad, afectando la movilidad de quienes dependen de este transporte.
En cuanto a la tarifa, el precio para adultos se incrementó a 22 pesos. Una usuaria mencionó que gasta 44 pesos para ir y regresar a Hermosillo desde su comunidad, y sus hijas también deben cubrir un gasto similar, aunque aplicando una tarifa menor.
Eduwiges, una de las usuarias, expresó su preocupación por el estado de los camiones: “Los camiones no están en buenas condiciones. A cada rato se descomponen, traen los alambres por fuera y los asientos tienen láminas expuestas”.
La situación refleja la necesidad de atención urgente para mejorar la calidad del transporte público en la zona rural de Hermosillo, tanto en infraestructura como en servicios, para garantizar seguridad y comodidad a los usuarios.

