La FIFA detalló que el gol anulado a Croacia se debió a un roce detectado por el chip incorporado en el balón, lo que influyó en la decisión arbitral durante el partido.
Este sistema tecnológico permite identificar con precisión situaciones que podrían afectar la validez de una jugada, como contactos mínimos que alteran el juego justo antes de un gol.
La implementación del chip en el balón busca mejorar la exactitud en las decisiones arbitrales y evitar errores que puedan cambiar el resultado de los encuentros.

