Al menos 31 guarderías subrogadas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Sonora podrían dejar de prestar servicios a partir de 2027 si no se incrementa la cuota de aportación por cada menor atendido. Esta situación pone en riesgo la atención de cerca de 7 mil niños y la estabilidad laboral de alrededor de 2 mil trabajadoras del sector.
Déficit en costos y solicitud de ajuste en la tarifa
Actualmente, las guarderías enfrentan un déficit del 70 por ciento en sus costos de operación, una brecha que se ha ampliado desde 2018 debido a que los aumentos al salario mínimo han superado las actualizaciones en las cuotas de aportación del IMSS. Un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en 2022 ya advertía un rezago del 16 por ciento, cifra que se ha incrementado significativamente.
Ante esta situación, la Asociación de Guarderías del Estado de Sonora entregó un estudio de mercado a la delegación del IMSS, con el fin de exigir una tarifa real que refleje los costos actuales antes del inicio de las convocatorias de licitación, previstas para octubre de 2026.
Impacto y estándares de calidad
Los contratos actuales de estas guarderías vencen en diciembre de 2026, por lo que la falta de un ajuste en la cuota podría provocar que no participen en la próxima licitación. Esta cancelación implicaría la pérdida de espacios para miles de niños y el despido de trabajadoras, afectando directamente a la comunidad y a la economía local.
A pesar de la presión económica, las guarderías mantienen altos estándares de calidad y seguridad en la atención. La Asociación solicita que la autoridad establezca un precio de referencia basado en datos reales para garantizar la viabilidad financiera y la continuidad del servicio.
Proyecto Puente consultó al IMSS para conocer su postura sobre este tema, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.

