Entre 2006 y 2024, Hermosillo se posiciona como la tercera ciudad con más fosas clandestinas registradas en México, con un total de 110 hallazgos, según el informe elaborado por el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana.
Contexto nacional y cifras oficiales
El estudio titulado ‘Trazar la ausencia, caminar la esperanza’ analiza los descubrimientos de fosas clandestinas durante los sexenios de Felipe Calderón, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador. Durante este periodo, las 32 fiscalías estatales junto con la Fiscalía General de la República reportaron 5,152 fosas y 5,718 cuerpos localizados.
La revisión hemerográfica complementaria identificó 3,516 fosas, 8,341 cuerpos y más de 52,000 restos humanos. Alrededor de la mitad de estas fosas se concentran en cinco estados: Guerrero, Veracruz, Sonora, Guanajuato y Jalisco.
Distribución geográfica y cambios por sexenio
Acapulco, Guerrero, encabeza la lista con 189 fosas clandestinas, seguido por Tecomán, Colima, con 184. Veracruz tiene 101 registros, mientras que Ciudad Juárez, Chihuahua, reporta 96 fosas.
Durante el primer sexenio (2006-2012), los hallazgos se concentraron en estados del norte como Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas y Coahuila. Entre 2013 y 2018, Veracruz, Guerrero y Jalisco aumentaron su relevancia en estos hallazgos. En el periodo más reciente, de 2018 a 2024, Sonora, Guanajuato y Colima han mostrado un incremento notable en el número de fosas clandestinas.
Características de los hallazgos y feminicidios
El 70% de las fosas localizadas se encuentran en espacios abiertos como predios y caminos. Sin embargo, en años recientes se ha detectado un aumento en fosas dentro de inmuebles privados.
Entre enero de 2020 y septiembre de 2024 se documentaron al menos 58 fosas vinculadas con feminicidios, donde fueron localizados los cuerpos de 92 mujeres, niñas y adolescentes.
Desafíos para la búsqueda y registro
La crisis nacional de desapariciones supera las 135,000 personas. Las familias buscadoras continúan con labores de localización ante la falta de información completa y homologada. Las diferencias entre registros oficiales, información periodística y datos de colectivos dificultan conocer la dimensión real del problema.

