Una inundación repentina en el fondo del Gran Cañón, Arizona, provocó la muerte de un hombre de 46 años y dejó al menos 15 personas desaparecidas. El incidente ocurrió el sábado 29 de agosto alrededor de las 2:30 de la tarde, luego de una tormenta que duró aproximadamente 30 minutos.
El Servicio de Parques Nacionales confirmó el hallazgo del cuerpo y detalló que el agua alcanzó más de cinco pies en apenas 10 minutos, afectando gravemente las áreas de Bright Angel y Phantom Ranch. La corriente arrasó con casi todos los puentes peatonales sobre Bright Angel Creek, complicando las labores de rescate y evacuación.
Decenas de visitantes fueron evacuados de las zonas inundadas, y actualmente el área permanece cerrada sin fecha estimada para su reapertura. El acceso está restringido únicamente a vuelos aéreos que permiten las tareas de monitoreo y rescate. Esta zona se encuentra a más de cuatro mil pies por debajo del borde del cañón y no es visible desde los miradores turísticos.
Condiciones y antecedentes de las inundaciones en el Gran Cañón
Normalmente, los visitantes llegan a estas áreas a pie, mediante senderismo o a bordo de mulas, pero el acceso turístico está prohibido hasta nuevo aviso. El periodista Omar Jonathan Pérez Morales recordó que el Gran Cañón ha registrado eventos similares en 1966, 2021 y 2024, siendo esta última inundación la más reciente antes de la actual.
En la inundación de 2024, una persona falleció en el área de Havasu Creek. Estas crecidas se producen en cuestión de minutos debido a las características del terreno árido, la poca absorción de lluvias intensas y zonas afectadas por incendios recientes. Además, la estrechez de los cañones limita las posibilidades de escape rápido para quienes se encuentran en el lugar.

