Las autoridades de salud en Italia aislaron a un hombre en Cagliari, Cerdeña, tras sospechar que podría estar infectado con el virus del ébola. El paciente llegó desde Kinsasa, República Democrática del Congo, donde actualmente hay un brote activo.
El hombre viajó desde la capital congoleña a Roma y luego tomó un vuelo hacia Cerdeña. Reportó haber presentado fiebre y tos leve durante algunos días antes de su traslado.
La investigación epidemiológica determinó que visitó a familiares en Kinsasa a principios de mayo, pero no salió de esa ciudad. La zona afectada por el brote, la provincia de Ituri, está distante de la capital, lo que reduce la probabilidad de contagio.
Los resultados de las pruebas para confirmar o descartar la infección están pendientes. Previamente, dos personas analizadas en Milán tras regresar de Uganda dieron negativo al virus.
El Ministerio de Salud italiano mantiene que el riesgo de contagio en el país es bajo y continuará informando sobre la evolución del caso. El brote actual en Ituri corresponde a la cepa Bundibugyo del ébola, que tiene una tasa de letalidad entre 30% y 50%, sin vacuna ni tratamiento específico aprobado, según la OMS.

