Keiko Fujimori tomó protesta como presidenta de Perú el 28 de julio de 2026, iniciando un mandato de cinco años en un contexto marcado por la división política y el aumento de la criminalidad organizada. Durante su discurso ante el Congreso peruano, Fujimori destacó su compromiso con la defensa de la soberanía nacional, la libertad y la democracia.
Compromisos y promesas de gobierno
Con 51 años, Fujimori aseguró que respetará la Constitución y trabajará por la integridad de todos los peruanos. En su cuarto intento por alcanzar la presidencia, la líder política se impuso en la segunda vuelta electoral frente a Roberto Sánchez, consolidando su regreso al poder.
Uno de los principales desafíos que enfrenta es el combate a la criminalidad organizada, con especial atención a las extorsiones que han incrementado en los últimos años. Para ello, anunció que aplicará una política de “mano dura”, inspirándose en el modelo implementado por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.
Contexto político y retos sociales
La asunción de Fujimori ocurre en medio de un país polarizado, donde familiares de víctimas de las protestas de 2022 y 2023 exigen una investigación sobre las muertes ocurridas durante esas movilizaciones. La nueva presidenta reconoció esta división y expresó su intención de impulsar la reconciliación nacional.
La toma de protesta en Lima refleja un momento clave para Perú, donde la gobernabilidad y la seguridad serán temas centrales en la agenda del gobierno de Fujimori.

