Durante la sesión del 18 de agosto en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), la ministra Loretta Ortiz Ahlf retiró su implante coclear para visibilizar la importancia de consultar a las personas con discapacidad en decisiones que afectan sus derechos. Esta acción se dio en el contexto de la discusión sobre una acción de inconstitucionalidad contra una ley de Tamaulipas que establecía una cuota laboral mínima del 3% para personas con discapacidad en la administración pública estatal y municipal.
Un llamado a la consulta previa
Ortiz Ahlf destacó que es fundamental realizar consultas previas cuando una norma o medida pueda impactar los derechos de las personas con discapacidad. Señaló que nadie más que las propias personas afectadas puede decidir sobre sus derechos, y enfatizó que las decisiones jurídicas deben incorporar directamente sus perspectivas y experiencias.
La ministra compartió que es sorda de nacimiento del oído izquierdo y explicó las dificultades que esto le ha representado, desde su desarrollo personal hasta su acercamiento a la educación. “Toda mi educación lo padecí, me aislé por eso recurrí tanto a los libros, no me quedaba de otra”, expresó.
Diversidad en la comunidad sorda
Ortiz Ahlf también resaltó la diversidad dentro de la comunidad de personas sordas, donde algunas rechazan la medicalización a través de implantes cocleares y optan por la lengua de señas como parte de su identidad cultural. Subrayó que su derecho a escuchar, protegido por su implante, es solo una de las múltiples experiencias que existen en esta comunidad.
Concluyó su intervención afirmando que es indispensable preguntar directamente a las personas con discapacidad sobre las normas que los afectan, ya que no corresponde a terceros determinar si estas son beneficiosas o no, sino a quienes viven la experiencia.

