El municipio de Naco continúa con acciones de vigilancia y atención médica luego del derrame de hidrosulfuro de sodio provocado por el descarrilamiento de un tren de Ferromex. El incidente ocurrió hace diez días y ha movilizado a autoridades locales y profesionales de la salud para atender a la población afectada.
Atención médica y apoyo a la comunidad
Seis personas presentaron síntomas como dolor de cabeza y náuseas, por lo que acudieron a recibir atención médica. Todas ellas fueron dadas de alta el mismo día debido a que las afectaciones fueron leves. Un grupo de aproximadamente 12 profesionales de la salud realizó recorridos y consultas en los ranchos cercanos al lugar del accidente para brindar atención directa.
Durante las jornadas médicas del fin de semana, los medicamentos disponibles en el centro de salud se agotaron, por lo que el alcalde José Lorenzo Villegas Vázquez gestionó una nueva dotación que incluye ibuprofeno, paracetamol, loperamida, diclofenaco y clorfenamina. Algunos pacientes recibieron recetas para adquirir medicamentos por su cuenta.
El alcalde informó que existe una persona con un problema de salud grave, aunque hasta ahora no se ha establecido relación con el derrame químico. Para reforzar la atención, Villegas Vázquez planea acudir al ejido afectado para abastecer el centro de salud con medicamentos y recorrer las viviendas, además de verificar que las familias cuenten con agua purificada, entregando garrafones si es necesario.
Investigación y seguimiento del incidente
Un día después del accidente, el alcalde sostuvo una reunión con un representante de Ferromex para conocer la versión sobre el descarrilamiento, el cual fue atribuido a las intensas lluvias registradas en la zona. El día del accidente se reportaron lluvias intensas, arroyos crecidos y alertas por tormentas.
En la sesión de Cabildo, los regidores fijaron sus posicionamientos respecto al incidente. El Ayuntamiento analizará posibles acciones o exhortos una vez que las autoridades ambientales, como Semarnat, Profepa y Conagua, entreguen los resultados oficiales de sus investigaciones. Hasta el momento no se han recibido dictámenes sobre el impacto ambiental y sanitario.
El alcalde recordó un derrame previo ocurrido en 2012 en la misma zona, relacionado con ácido sulfúrico, y destacó la necesidad de revisar las condiciones de las vías férreas y las operaciones durante eventos meteorológicos severos para prevenir futuros incidentes.
Villegas Vázquez afirmó que el municipio continuará informando conforme las autoridades federales den a conocer los resultados de las investigaciones y reiteró el compromiso con la salud y seguridad de la población. “Lo más importante para nosotros es nuestra gente, estar previendo que tengan algún impacto en su salud a causa de este problema”, declaró.

