El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, aseguró que el conflicto en Oriente Medio continuará y que Israel se mantiene más fuerte que nunca, reafirmando su política basada en la fuerza para garantizar la seguridad nacional.
En una entrevista para el programa Patriotas del Canal 14 de Israel, Netanyahu afirmó que la guerra es una constante en la región y que para vivir en ese contexto es necesario ser muy fuerte.
El mandatario destacó los avances militares logrados desde el ataque de Hamás en octubre de 2023, incluyendo la eliminación de líderes de Hamás y Hizbulá, así como el control parcial de la Franja de Gaza y la presencia estratégica en Líbano y Siria.
Netanyahu defendió el acuerdo reciente entre Israel y Líbano, mediado por Estados Unidos, y resaltó el desarrollo de nuevas tecnologías para neutralizar drones de Hizbulá.
Reiteró que no se establecerá un Estado palestino y señaló que buscará formar un gobierno de coalición que reconozca a Israel como el Estado-nación del pueblo judío.
Sobre su proceso judicial, calificó las acusaciones en su contra como una “caza de brujas política” y respaldó la reforma al sistema judicial que impulsa su administración.
El primer ministro también señaló que uno de los objetivos principales de la campaña militar es impedir que Irán desarrolle armas nucleares, y confirmó que continúan las operaciones para eliminar a responsables de los ataques del 7 de octubre.
En su discurso, Netanyahu lanzó una advertencia directa a Turquía y a su presidente, Recep Tayyip Erdogan, señalando que Turquía busca ocupar el espacio dejado por el debilitamiento de Irán y que representa un bastión de grupos extremistas que amenazan a Israel.
Finalmente, expresó su intención de que Israel reduzca su dependencia de la ayuda militar y económica de Estados Unidos en la próxima década para consolidarse como la principal potencia regional.

