Nicole Kidman rompió el silencio sobre su divorcio de Keith Urban, tras casi dos décadas de matrimonio. En una entrevista exclusiva con British Vogue, la actriz de 59 años compartió cómo la separación, anunciada en septiembre de 2025 y formalizada el 6 de enero de 2026, transformó su visión del futuro y su vida emocional.
Un proceso de cambio y vulnerabilidad
Kidman reconoció que el fin de su matrimonio, que duró 19 años y les dejó dos hijas, Sunday Rose y Faith Margaret, la llevó a enfrentar una etapa de miedo y profunda vulnerabilidad. La actriz admitió que nunca imaginó que su vida tomaría un rumbo tan distinto al que había planeado para los próximos años.
Durante la conversación, enfatizó que decidió mantener en privado los motivos que llevaron a la ruptura, pero sí habló abiertamente sobre las consecuencias emocionales que ha vivido desde entonces. Nicole explicó que ahora procura darle mayor importancia a sus sentimientos, en lugar de centrarse solo en un análisis racional de las circunstancias.
Mirando hacia adelante con esperanza
Para la actriz, esta etapa representa una oportunidad para aceptar los cambios, reconocer sus errores y continuar avanzando pese a las dificultades. Nicole Kidman aseguró que permanece abierta al amor y a nuevas posibilidades, destacando la importancia de vivir una vida en la que pueda examinar sus decisiones y mantener la esperanza frente a un futuro incierto.

