Nogales, Sonora, se posiciona como la ciudad con mayor número de narcotúneles detectados en México, situación que ha puesto en evidencia una preocupante práctica: el uso de menores de edad para cruzar estas construcciones subterráneas.
La frontera de Sonora, específicamente en Nogales, ha sido escenario de la detección de múltiples narcotúneles empleados por grupos delictivos para facilitar el cruce clandestino de personas y mercancías hacia Estados Unidos. Estas estructuras forman parte de las estrategias para evadir los controles de seguridad en la zona fronteriza.
Una de las características que ha llamado la atención de las autoridades es la utilización de niños para atravesar estos túneles. Su tamaño y características físicas permiten que se desplacen con mayor facilidad por espacios reducidos, lo que aprovechan las organizaciones criminales para transportar personas o bienes de manera oculta.
Este fenómeno no solo refleja la sofisticación de las redes delictivas en la región, sino también el involucramiento de menores en actividades ilícitas, un tema que preocupa a las autoridades y a la sociedad en general.
El alcalde Alberto Sánchez Mares ha señalado que la detección de estos narcotúneles representa un desafío constante para las autoridades locales y federales, quienes trabajan en coordinación para reforzar la vigilancia y evitar que estas prácticas continúen.
La proximidad de Nogales con la frontera de Estados Unidos convierte a esta ciudad en un punto estratégico para el crimen organizado, que busca constantemente nuevas formas para evadir la seguridad y mantener sus operaciones clandestinas.

