El vehículo eléctrico Olinia, presentado recientemente como un proyecto nacional, enfrenta retos importantes en materia de seguridad antes de poder circular masivamente en las calles y carreteras de México, advierte un especialista sonorense.
Marco Gaxiola, ingeniero experto en vehículos eléctricos y pionero en la conversión de autos de combustión a eléctricos en Sonora, calificó la iniciativa como positiva pero señaló que el prototipo aún requiere pruebas rigurosas para garantizar la protección de sus ocupantes.
El especialista destacó que el diseño actual del Olinia debe demostrar su capacidad para absorber impactos y proteger a los pasajeros, ya que la estructura y la ubicación de las baterías, situadas en la parte trasera, podrían representar riesgos en caso de colisiones.
Gaxiola explicó que los vehículos modernos cuentan con zonas de deformación y estructuras reforzadas que minimizan daños en accidentes, y enfatizó que Olinia debe cumplir con estos estándares mediante certificaciones reconocidas.
Además, mencionó que el desarrollo de un modelo automotriz requiere años de pruebas en aspectos como software, confiabilidad mecánica, manejo y durabilidad, procesos que aún están pendientes para este proyecto.
El ingeniero reconoció el potencial del Olinia para funcionar en entornos controlados o con velocidades bajas, pero insistió en la necesidad de mejorar la seguridad para enfrentar las condiciones reales del tránsito en México.

