Stephanie Bezares, una mujer de 33 años que padece insuficiencia renal crónica, solicita apoyo urgente para realizarse un injerto que mejore su salud. Actualmente, Stephanie lleva seis años en tratamiento de hemodiálisis en el IMSS, donde enfrenta complicaciones derivadas de su enfermedad.
Complicaciones y estado actual
Durante su tratamiento, Stephanie ha desarrollado paratiroides, osteoporosis y un deterioro óseo significativo. Además, cuenta con un catéter en la pierna para la hemodiálisis, el cual ya no funciona adecuadamente, lo que afecta la efectividad de su tratamiento. En sus propias palabras, “es necesaria, es urgente, porque mi catéter no sirve, no me saca suficientes toxinas”.
En las últimas dos semanas, Stephanie ha experimentado síntomas graves como vómito, náuseas y alucinaciones, lo que refleja el deterioro en su estado de salud y la urgencia de un procedimiento que le permita mejorar su calidad de vida.
Apoyo y esfuerzos para reunir fondos
El costo aproximado para un injerto en un hospital privado es de 6 mil dólares, una cantidad que Stephanie busca reunir mediante rifas y el apoyo comunitario. A través de su página de Facebook, invita a la comunidad a participar en sorteos que contribuyan a cubrir los gastos del procedimiento.
Stephanie también reconoce la atención brindada por el personal médico del IMSS, a pesar de las limitaciones en insumos y medicamentos que enfrenta la institución.

