El papa León XIV visitó San Marino y participó en el Encuentro anual de Rimini el pasado sábado, donde hizo un enérgico llamado a la paz, el diálogo y la misericordia frente a la polarización y los conflictos que afectan al mundo actual.
Visita a San Marino y reflexión sobre su legado
Durante su estancia en San Marino, una república enclavada en Italia con aproximadamente 35,000 habitantes, León XIV se dirigió a las autoridades locales y destacó el ejemplo de los santos Marino y Leone. El pontífice señaló que estos santos establecieron un modelo comunitario y político fundamentado en la libertad, el respeto mutuo y la comunión, valores que describió como pilares de la sociedad sanmarinense.
El papa elogió a San Marino por su respeto a la libertad y a la voluntad de Dios, calificando a esta nación como un laboratorio de buena política. Recordó que San Marino es gobernada por un parlamento de 60 miembros que elige cada seis meses a dos capitanes regentes, y resaltó la importancia de defender la dignidad humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Mensaje contra la guerra y la división social
En Rimini, León XIV advirtió sobre una cultura que “rearma las mentes, las palabras y las naciones”, y alertó sobre la creciente confrontación y militarización en las sociedades modernas. Hizo un llamado a los cristianos para que respondan con misericordia, encuentro y compromiso con la paz, enfatizando que la paz se construye con personas que aman encontrarse y no temen interactuar.
El papa señaló que el mundo vive “herido por muchos conflictos” y urgió a responder con perdón y solidaridad, además de desafiar sistemas que perpetúan la pobreza, la desigualdad y el conflicto. También pidió exponer las estructuras de poder injustas y liberar el trabajo de la idolatría del lucro, así como desarmar el desarrollo tecnológico invasivo y destructivo.
Un llamado a la juventud católica
León XIV dirigió un mensaje especial a los jóvenes católicos, calificándolos como “una señal de que el futuro es prometedor, ¡y no una amenaza!”. Los animó a involucrarse activamente en la sociedad, a no temer entregarse y a salir al encuentro de los demás. Asimismo, exhortó a practicar la escucha y el diálogo, recordando que la Iglesia crece por el testimonio auténtico y no por el proselitismo.
Desde el 8 de mayo de 2025, León XIV es el noveno soberano de la Ciudad del Vaticano y se ha consolidado como una voz firme en temas de paz, justicia y dignidad humana.

