El Gobierno federal presentó un plan de remediación para el Río Sonora, afectado desde agosto de 2014 por un derrame de 40 millones de litros de sulfato de cobre acidulado que impactó a más de 20 mil habitantes de la región.
Monitoreo y muestreos en la cuenca
El programa contempla una atención integral que incluye salud, acceso a agua potable y restauración ambiental. Para evaluar el daño, se realizaron dos etapas de monitoreo en las zonas alta, media y baja de la cuenca del Río Sonora.
Durante estos monitoreos se confirmaron niveles elevados de metales pesados en el agua y el suelo. Se tomaron muestras en las presas Abelardo L. Rodríguez y El Molinito, donde se detectaron concentraciones que superan los límites máximos permitidos para uso agrícola.
En el primer muestreo se identificaron altas concentraciones de arsénico, cadmio, plomo y vanadio. En la segunda etapa, los análisis revelaron niveles elevados de cadmio, cromo, talio y vanadio.
Inversión y seguimiento
El plan de remediación cuenta con una inversión inicial de 500 millones de pesos, con la posibilidad de disponer de 150 millones adicionales si las condiciones lo requieren. Autoridades destacaron la importancia de estos recursos para garantizar la recuperación ambiental y la salud de las comunidades afectadas.
Alfonso Durazo, Alicia Bárcena y Germán Contreras participaron en la presentación del proyecto, que busca atender de manera integral las secuelas del derrame y evitar futuros riesgos para la población y el ecosistema.

