El gobierno de Portugal aprobó una ley que prohíbe cubrirse el rostro en espacios públicos, con el objetivo de mejorar la seguridad y facilitar la identificación ciudadana.
Esta medida aplica en lugares abiertos y cerrados accesibles al público, y busca prevenir situaciones que puedan poner en riesgo la seguridad colectiva.
La legislación contempla excepciones para motivos religiosos, médicos o climáticos, siempre que no se utilice para ocultar la identidad con fines ilícitos.
Con esta regulación, Portugal se suma a otros países europeos que han implementado restricciones similares para garantizar el orden público y la transparencia en el espacio público.

