El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, visitó la zona afectada por el terremoto de magnitud 7.4 ocurrido el 10 de agosto de 2026 en Buenaventura, donde entregó balones de fútbol con el logo de su partido, Defensores de la Patria, a los damnificados.
Entrega polémica en medio de la emergencia
Durante su recorrido por la zona cero, De la Espriella arrojó desde su vehículo oficial los balones hacia la multitud de afectados, en un acto que el oficialismo calificó como un apoyo psicosocial para los menores afectados por el desastre natural. Sin embargo, la acción generó críticas por el presunto uso de propaganda política en un momento de crisis.
El líder social Leonard Rentería expresó su rechazo a la entrega, señalando la necesidad de respeto hacia el dolor de las víctimas y enfatizando la urgencia de soluciones para quienes permanecen a la intemperie tras el sismo.
Impacto del terremoto en la región
El último reporte oficial de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que el terremoto dejó 287 fallecidos, más de 4,147 heridos y cerca de 200 desaparecidos. Además, la infraestructura educativa resultó severamente afectada, con daños en más de 3,200 escuelas, principalmente en el departamento del Chocó.
En la comunidad de La Encharca, municipio de Medio San Juan, una escuela rural permanece sin electricidad, agua potable ni conectividad desde el sismo. El líder comunitario John Freddy Ibarbo Mosquera comentó que los niños están sin clases y a la espera de una revisión técnica para determinar la seguridad de las instalaciones.
Sobre la situación de los menores, Ibarbo Mosquera señaló: “Lo que pudieron hacer (los niños) fue acercarse a sus maestros y abrazarse, con ese miedo, viviendo la situación” y añadió que “los niños están a la expectativa de lo que pueda pasar”.

