Durante la jornada inaugural del Torneo Apertura 2026, varios clubes de la Liga de Expansión MX realizaron una protesta en rechazo a la desaparición del ascenso y descenso en el futbol mexicano. Equipos como Mineros de Zacatecas, Correcaminos UAT, Coyotes de Tlaxcala y Leones Negros de la UdeG dejaron de jugar durante el primer minuto de sus partidos para manifestar su inconformidad.
Protesta y postura de los clubes
Los clubes involucrados difundieron un posicionamiento conjunto en el que rechazaron la eliminación del sistema de ascenso y descenso, argumentando que el mérito deportivo es un principio esencial del futbol. Además, citaron principios establecidos por la FIFA y las confederaciones continentales que reconocen esta práctica como parte fundamental de la estructura del futbol mundial.
En su comunicado, los equipos señalaron que han iniciado acciones ante instancias jurisdiccionales para defender el derecho al ascenso y exigir que la Federación Mexicana de Futbol (FMF) cumpla con los compromisos asumidos.
Respuesta de la Federación y posibles sanciones
La Comisión Disciplinaria de la FMF recordó que el reglamento contempla sanciones para los clubes que impidan el desarrollo normal de un partido. Según el artículo 35 del Reglamento de Competencia, durante la temporada 2026-2027 ningún club de la Liga MX descenderá ni ningún equipo de la Liga de Expansión podrá ascender.
Un equipo que se niegue a jugar sin causa justificada podría perder el encuentro por marcador de 1-0, ceder los puntos al rival y recibir una multa de 2 mil Unidades de Medida y Actualización (UMA). Sin embargo, tras la protesta, la Comisión decidió no aplicar castigos económicos a los cuatro clubes y emitió únicamente una advertencia.
Justificación oficial y críticas
La FMF justificó la suspensión del ascenso y descenso como una medida para fortalecer la estabilidad financiera, mejorar la infraestructura y profesionalizar la gestión de los clubes de la Liga de Expansión mediante un fondo de apoyo económico.
Por su parte, los equipos inconformes consideran que esta decisión afecta la competitividad, limita el desarrollo deportivo y rompe con principios fundamentales del futbol profesional. Como señalaron, “un futbol donde ganar no abre puertas y perder no tiene consecuencias empobrece a todos, también a la Primera División”.

