El Gobierno de Sonora expresó su rechazo a la instalación de una megadesaladora en Puerto Peñasco promovida desde Arizona, aunque el proyecto continúa su avance en Estados Unidos y requerirá la autorización de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para su posible desarrollo en territorio mexicano.
Avances y modelo de intercambio hídrico
La Autoridad de Financiamiento de Infraestructura Hídrica de Arizona (WIFA) ha realizado estudios técnicos para dos de los siete proyectos inicialmente contemplados, entre ellos el de Puerto Peñasco. En septiembre se definirá la viabilidad técnica y financiera de esta planta desaladora, y posteriormente se espera un periodo de entre 60 y 90 días para determinar los siguientes pasos.
El modelo que analiza Arizona no implica necesariamente el traslado físico del agua desde Puerto Peñasco, sino un esquema basado en water rights y water exchanges. Esto permitiría que Arizona financie infraestructura a cambio de recibir volúmenes equivalentes de agua mediante derechos vinculados al río Colorado, facilitando un intercambio sin movimiento directo del recurso.
Perspectiva y próximos procesos
Representantes de WIFA y de la empresa interesada contemplan un eventual acercamiento con Semarnat para tratar aspectos relacionados con la manifestación de impacto ambiental, un requisito indispensable para avanzar en la autorización del proyecto.
Hasta el momento no existe un proyecto aprobado, y Puerto Peñasco es una de las zonas consideradas para la planta desaladora, que en su etapa final podría permitir el intercambio de aproximadamente 185 millones de metros cúbicos de agua con Arizona.
El Gobierno de Sonora ha dejado claro que esta iniciativa no forma parte de sus planes, mientras que Arizona sigue impulsando la propuesta desde su lado fronterizo. Además, cinco de los siete proyectos restantes bajo el análisis de WIFA podrían entrar en fase de estudio durante septiembre.
El proyecto permanece a la espera de su evaluación y de los procesos correspondientes ante las autoridades mexicanas, principalmente Semarnat, para definir su viabilidad y posibles impactos.

