Un informe reciente revela que la limpieza y abandono adecuado de la infraestructura contaminada por Petróleos Mexicanos (Pemex) podría superar los 532 mil millones de dólares en costos para México. El estudio, elaborado por las organizaciones LINGO y Engenera, analiza el impacto ambiental acumulado tras más de un siglo de operaciones petroleras.
La investigación aborda no solo los derrames de petróleo, sino también la contaminación derivada del agua congénita, residuos petroleros, metales pesados y elementos radiactivos asociados a la actividad extractiva de Pemex.
El documento destaca que la contaminación se debe principalmente a la gran escala de explotación y a una supervisión ambiental insuficiente. Además, señala la dificultad para acceder a información precisa y consistente sobre el impacto ambiental de la empresa estatal.
Se identificaron cerca de 29 mil pozos en 22 estados, de los cuales solo 7 mil están activos, concentrados en la región del Golfo de México, incluyendo Veracruz, Tabasco y Tamaulipas. También se contabilizan más de 6,700 ductos con una extensión superior a 68,800 kilómetros.
El informe advierte que el inventario oficial de áreas contaminadas podría estar subestimado. Por ejemplo, mientras Pemex reporta alrededor de 1,385 hectáreas contaminadas, estudios independientes indican que solo en Tabasco hay más de 7,200 hectáreas afectadas.
Para remediar las áreas registradas, Pemex estima un gasto de 11 mil millones de pesos, además de 3,500 millones para limpiar 40 presas contaminadas, las cuales se usaban para depositar residuos petroleros y lodos de perforación, lo que evidencia la complejidad del proceso de remediación.

