Un sismo de magnitud 7.4 sacudió el lunes el suroeste y la región cafetera de Colombia, provocando la muerte de más de 250 personas y daños severos en varias ciudades. Este terremoto se considera el más fuerte en la historia reciente del país.
Impacto en las ciudades afectadas
Las ciudades de Pereira, Dosquebradas y La Virginia registraron 101 fallecidos. En Cali, se reportaron 95 muertos, 949 heridos y 45 estructuras colapsadas por completo. El departamento del Valle del Cauca sumó otras 38 víctimas mortales. En el epicentro, ubicado en el departamento del Chocó, se confirmaron 13 muertos y daños significativos en Quibdó.
El sismo derrumbó edificios de varios pisos en Pereira, Cali y Quibdó. En Manizales, una torre de una catedral histórica presentó agrietamientos. En Cali, el colapso de varios pisos superiores de un hospital dejó atrapados a pacientes y obligó a atender a unas 600 personas en la calle.
Respuesta y medidas de emergencia
Equipos de rescate, con apoyo de policía, ejército y voluntarios, continúan la búsqueda de sobrevivientes. Se presume que 15 personas permanecen atrapadas en un edificio colapsado en el centro de Pereira. Rescatistas lograron sacar a Diana Marcela Troncoso de entre los escombros en Cali.
El presidente Abelardo De La Espriella visitó Pereira y anunció alivios económicos por tres meses en tarifas de servicios públicos para los damnificados. Además, ordenó el despliegue de mil efectivos de fuerzas de seguridad en Cali tras reportes de saqueos. En Pereira y Cali se establecieron toques de queda la noche del lunes.
Infraestructura y servicios afectados
La Aeronáutica Civil cerró los aeropuertos de Quibdó, Pereira, Manizales, Armenia, Cartago y Buenaventura. Decenas de carreteras resultaron dañadas y los servicios de electricidad, agua, atención médica y telefonía permanecen interrumpidos en varias regiones, especialmente en Chocó. Filas de camiones con escombros se dirigían al vertedero de Cali.
Apoyos internacionales y financieros
Estados Unidos anunció un apoyo de 15.5 millones de dólares para refugios de emergencia, alimentos, protección y evaluación de daños. Por su parte, el Banco Interamericano de Desarrollo puso a disposición 50 millones de dólares para la reconstrucción.

