Autoridades meteorológicas confirmaron la presencia de tormentas de polvo y arena sin precedentes en la zona fronteriza entre México y Estados Unidos, lo que representa un riesgo para la salud de la población local.
Estos fenómenos afectan principalmente a regiones del norte de Sonora y áreas colindantes en Estados Unidos, donde las ráfagas de viento han levantado grandes cantidades de polvo y arena, reduciendo la visibilidad y deteriorando la calidad del aire.
Especialistas en salud pública advierten que la exposición a estas partículas puede agravar enfermedades respiratorias y provocar molestias en personas vulnerables, como niños, adultos mayores y quienes padecen asma o alergias.
Se recomienda a la población tomar precauciones, como evitar actividades al aire libre durante las tormentas y utilizar protección respiratoria cuando sea necesario.

