La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta denuncias por un presunto fraude masivo en el examen de ingreso aplicado en 2026, que ha provocado la suspensión temporal de inscripciones y la conformación de una comisión técnica para esclarecer los hechos. Padres de familia, aspirantes y estudiantes reportaron irregularidades que apuntan al uso de inteligencia artificial y otras herramientas para evadir los mecanismos de vigilancia durante la prueba.
Resultados atípicos y anomalías detectadas
Los puntajes obtenidos en el último examen de admisión resultaron considerablemente superiores a los registrados en la última década, lo que generó sospechas sobre la autenticidad de los resultados. La UNAM publicó la totalidad de los resultados, lo que permitió detectar estas anomalías. En contraste, otras instituciones como la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), que utilizaron el mismo software y contrataron a la misma empresa para la evaluación, no hicieron públicas sus bases de datos.
Uso de redes sociales para evadir controles
Aspirantes presumieron en plataformas como Facebook, WhatsApp y Telegram cómo lograron burlar los sistemas de vigilancia implementados durante el examen en línea. Este fenómeno evidenció la poca eficacia de la tecnología utilizada para prevenir el fraude académico, especialmente en un contexto donde la inteligencia artificial puede facilitar la trampa.
Desafíos para repetir el examen
La UNAM analiza la posibilidad de repetir la prueba de forma presencial, aunque reconoce que esto implicaría retos técnicos, logísticos y jurídicos, además de la posibilidad de amparos por parte de los afectados. Mientras tanto, la suspensión de inscripciones se mantiene como medida preventiva hasta que se esclarezca la situación.
Demandas de responsabilidad y consecuencias
Marco Fernández, especialista en educación, señaló que este caso no debe quedar impune. Destacó que la UNAM ha tomado una postura transparente al publicar todos los resultados, lo que permitió el análisis y la detección del fraude. Fernández enfatizó la necesidad de que las autoridades responsables, la empresa encargada del software y los aspirantes que cometieron fraude enfrenten consecuencias para evitar que este tipo de prácticas se normalicen en el ámbito académico.

