La violencia contra las mujeres en Sonora continúa siendo una problemática grave y extendida, reflejada en cifras alarmantes y casos que evidencian la urgencia de acciones efectivas. En 2026, Sonora ocupa el cuarto lugar nacional en feminicidios, mientras Hermosillo se posiciona entre los municipios con mayor incidencia.
Durante los primeros meses del año se registraron 165 mil 990 llamadas al 911 relacionadas con violencia de género a nivel nacional, sin que las autoridades federales ni estatales hayan logrado reducir o atender adecuadamente esta situación.
El temor a denunciar por parte de las víctimas, debido al riesgo para ellas y sus familias, dificulta el acceso a la justicia. Además, Sonora también se encuentra entre los primeros lugares en homicidios culposos de mujeres y en delitos como secuestro.
El Programa SALVA, implementado para prevenir la violencia, enfrenta limitaciones por falta de recursos y personal especializado, lo que impide su operación efectiva. Expertos y organizaciones civiles han señalado la necesidad de mayor presupuesto y apoyo institucional para combatir la violencia familiar, que ya no debe considerarse un asunto privado sino un tema de seguridad pública.
La Secretaría de las Mujeres en Sonora tiene la responsabilidad de prevenir, atender y erradicar la violencia, pero hasta ahora los resultados no han sido los esperados, en parte por la falta de respaldo del gobierno estatal.
Se destaca también la disparidad en la aplicación de la justicia, donde los agresores con menos recursos enfrentan castigos más severos, mientras que quienes tienen poder suelen quedar impunes. Por ello, colectivos y organizaciones insisten en que ningún candidato con antecedentes de violencia o incumplimiento familiar debe acceder a cargos públicos.
La violencia contra las mujeres representa un desafío que requiere un compromiso integral de las autoridades y la sociedad para garantizar una vida libre de violencia en Sonora.

