Javier Lamarque aclaró que no es candidato impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum y aseguró que no existe ninguna línea política que lo respalde. Además, enfatizó que su principal fortaleza es la experiencia que posee.
En sus declaraciones, Lamarque destacó que su trayectoria lo posiciona como el aspirante más preparado para enfrentar los retos del cargo al que aspira. Rechazó cualquier vínculo directo con la administración federal en términos de apoyo político.
El político insistió en que su campaña se basa en su conocimiento y capacidad, sin depender de influencias externas o figuras públicas para avanzar en el proceso electoral.

