Durante la sesión de la Comisión Permanente el miércoles 12 de agosto, los diputados federales Arturo Ávila, de Morena, y Carlos Gutiérrez Mancilla, del PRI, se enfrentaron con gritos, insultos y empujones que captaron la atención de los presentes.
El conflicto inició cuando Carlos Gutiérrez Mancilla acusó a Arturo Ávila de ser “el vocero del narco” y de representar al “crimen organizado”. En respuesta, Ávila calificó a Gutiérrez Mancilla como “porro de Alito”, en referencia a Alejandro Moreno Cárdenas, dirigente nacional del PRI.
Este episodio se produjo pocas horas después de que Arturo Ávila ofreciera una conferencia de prensa en la que calificó a Alejandro Moreno como presunto delincuente y solicitó acelerar el proceso de desafuero en su contra. Ávila denunció que Moreno estaba viajando a Washington y a Estados Unidos para presentar un proceso legal con la intención de generar injerencia de autoridades extranjeras en México, lo que definió como “traición a la patria”.
En el intercambio verbal, Carlos Eduardo Gutiérrez Mancilla, cercano a Alejandro Moreno, confrontó a Ávila con insultos y acusaciones, llamándolo “asesino”, “cobarde” y “narco”. Ávila intentó retirarse, pero acusó a Gutiérrez Mancilla de haber sido enviado por su dirigente para provocarlo.
El enfrentamiento escaló hasta empujones entre ambos legisladores, aunque no pasó a mayores. Este incidente ocurre en un contexto de tensiones políticas por las denuncias que Alejandro Moreno ha presentado en Washington contra el Instituto Nacional Electoral (INE) y el gobierno de la llamada Cuarta Transformación (4T).

