Desde el 15 de agosto, usuarios en Hermosillo han comenzado a registrar sus líneas telefónicas en centros de atención móvil ante la suspensión gradual de servicios ordenada por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT). La medida afecta a números que no han cumplido con el trámite oficial, generando largas filas y preocupación entre los usuarios.
Inicio del proceso y plazos para el registro
La CRT inició la suspensión de líneas con números terminados en cero el 15 de agosto. Posteriormente, los usuarios con números que finalizan en uno tienen hasta el 30 de agosto para completar su registro presentando su CURP o una identificación oficial. Quienes no cumplan con este requisito verán interrumpido su servicio telefónico.
Reacción de usuarios y expertos
Desde el 16 de agosto, un día después de que comenzaron las cancelaciones, se han formado largas filas en los centros de atención en Hermosillo. Jorge Bravo, profesor de la UNAM y presidente de la Asociación Mexicana de Derecho a la Información, señaló que la mayoría de la población no está suficientemente informada sobre los plazos y términos del trámite. “Muchas personas se están enterando porque han perdido el servicio”, explicó.
Bravo advirtió que la suspensión puede afectar operaciones bancarias, actividades laborales y el uso de plataformas digitales, lo que impacta directamente en la vida cotidiana de los usuarios. “El usuario que es legal, que cumple, que paga sus impuestos y su servicio, se está convirtiendo en el verdadero afectado, y no los extorsionadores ni los defraudadores”, añadió.
Aspectos legales y derechos afectados
Jorge Fernando Negrete, presidente de Digital Rights, mencionó que no hay un reporte oficial por parte de los operadores sobre cuántas líneas han sido canceladas, y que será responsabilidad del regulador publicar esa información. Negrete afirmó que retirar el servicio telefónico afecta derechos reconocidos en el artículo sexto de la Constitución, relacionados con el acceso a la información y la comunicación.
La CRT aplica un mandato legislativo aprobado por el Congreso, y aunque los ciudadanos podrían recurrir al amparo para evitar la suspensión, muchos optan por cumplir con el registro para recuperar su número. “Cada vez que cancelen una línea, una persona estará siendo privada del ejercicio de sus derechos humanos y del acceso a la economía digital”, señaló Negrete, quien agregó que “la gran pelea debe ser por conectar y no desconectar gente”.

