Claudia Sheinbaum, exjefa de Gobierno de la Ciudad de México, instó a la oposición a centrar sus críticas en los delitos cometidos por Genaro García Luna, exsecretario de Seguridad Pública durante el gobierno de Felipe Calderón, en lugar de acusar un supuesto narcogobierno en Morena.
Durante una conferencia, Sheinbaum cuestionó la falta de atención hacia el caso de García Luna, quien ha sido señalado por actividades ilícitas mientras ocupaba cargos públicos. “¿Por qué no se habla de eso? ¿Por qué ya no hablan de eso? Porque sí acusan ahora de supuesto narcogobierno. Pero ahí se ve su hipocresía porque en realidad esto está absolutamente demostrado”, afirmó.
Investigación y recuperación de bienes
La Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), bajo la administración de Andrés Manuel López Obrador, inició una investigación contra García Luna por presuntos actos de corrupción relacionados con contratos gubernamentales. Omar Reyes Colmenares, director de la UIF, informó que se detectó el desvío de 528 millones de pesos y 727.9 millones de dólares a través de 30 contratos con sobreprecios.
Además, el gobierno mexicano presentó una denuncia formal y en Estados Unidos se interpuso una demanda para recuperar los recursos vinculados a la familia Weinberg, involucrada en estos negocios ilícitos. Hasta el 25 de agosto de 2026, se habían recuperado 5.8 millones de dólares, destinados al mejoramiento de escuelas en las montañas de Guerrero.
También se logró la recuperación de 12 propiedades en Florida, Estados Unidos, relacionadas con la familia Weinberg, como parte de las acciones legales emprendidas por el gobierno federal.
Contexto político y señalamientos a Morena
La petición de Sheinbaum surge en medio de acusaciones contra algunos integrantes de Morena por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Entre los señalados se encuentran Rubén Rocha Moya, gobernador con licencia de Sinaloa; el senador Enrique Inzunza; y Juan de Dios Gámez, presidente municipal de Culiacán.
Sheinbaum enfatizó que, mientras se señala a Morena, la atención debería dirigirse a casos comprobados como el de García Luna, quien, según dijo, realizó negocios corruptos incluso después de dejar el gobierno federal.

