El enfrentamiento entre grupos al interior del Partido Acción Nacional (PAN) escaló tras acusaciones cruzadas de corrupción entre Ramón Corral y los llamados padrecistas, encabezados por Alejandro López Caballero y Memo Padrés. La disputa, que ha tensionado la estructura del partido, se hizo pública durante una entrevista concedida por Corral a Solangel Ochoa.
Ramón Corral responsabilizó a los padrecistas de haber retrasado el desarrollo del PAN por más de cincuenta años, calificándolos de corruptos. Además, señaló que la reconstrucción del partido dependerá ahora de la credibilidad de Agustín Rodríguez, figura que ha tomado relevancia en este contexto.
En respuesta, los padrecistas rechazaron las acusaciones y defendieron su integridad, mientras que Javier Dagnino, designado por Guillermo Padrés para defender a este grupo, lanzó fuertes señalamientos contra Corral. Dagnino acusó a Ramón Corral de corrupción durante su gestión en la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), incluso de solicitar moches.
Por otro lado, Javier Dagnino fue señalado por un miembro del crimen organizado de recibir veinte mil dólares semanales, información que está contenida en la investigación con número de expediente PGR/SON/HER-I/273/2015. Hasta el momento, Ramón Corral no enfrenta una investigación similar.
Impacto político y contexto actual
Este conflicto interno en el PAN ha generado preocupación sobre el debilitamiento del partido, situación que podría beneficiar a Morena y sus aliados en el escenario político local y nacional. La disputa entre las facciones ramonista y padrecista refleja una crisis de credibilidad y liderazgo dentro del llamado partido naranja.
En el marco de este intercambio de acusaciones, se hace valer el derecho de réplica conforme al decreto que expide la Ley Reglamentaria del artículo 6o., párrafo primero, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, garantizando que ambas partes puedan defender su postura públicamente.

