Durante el primer semestre de 2026, Sonora registró mil 100 casos de incumplimiento de obligaciones de asistencia familiar, convirtiéndose en el delito más frecuente contra niñas, niños y adolescentes en la entidad.
Esta cifra representa el 52.6% de los 2 mil 91 menores víctimas de algún delito entre enero y junio de este año. De los afectados por este delito, 587 fueron niños, 511 niñas y en dos casos no se identificó el sexo.
El incumplimiento de obligaciones alimentarias encabeza la lista de delitos contra menores, seguido por abuso sexual con 209 víctimas, lesiones con 198, violencia familiar con 188 y amenazas con 100 casos.
Distribución por edad y género
El grupo de menores de 0 a 12 años concentró 1,222 víctimas, lo que equivale al 58.4% del total, mientras que los adolescentes de 13 a 17 años sumaron 869 casos. En general, el 52.9% de las víctimas fueron mujeres y el 46.9% hombres.
Impacto y contexto familiar
Michelle Lucero Barrón, directora de la Fundación Nueva Generación Sonora, explicó que una parte importante de las vulneraciones contra la infancia ocurre dentro del entorno familiar y está vinculada con las responsabilidades de cuidado y sostenimiento. La fundación propuso cinco ejes prioritarios para prevenir la violencia, que incluyen fortalecer la crianza y protección familiar, prevenir el abuso sexual y la violencia familiar, así como proteger a los menores frente a riesgos digitales y nuevas formas de violencia.
Entre las acciones planteadas destacan fortalecer las responsabilidades parentales, detectar señales de negligencia o abandono, establecer protocolos en escuelas, ampliar la atención psicológica, recuperar espacios públicos y promover actividades deportivas y culturales, especialmente en los municipios con mayor incidencia.
Concentración geográfica y registro nacional
Diez municipios concentran el 83.5% de las víctimas en Sonora. Hermosillo lidera con 529 casos, seguido por Cajeme con 270, Nogales con 242, San Luis Río Colorado con 135 y Agua Prieta con 132. También figuran Guaymas, Navojoa, Huatabampo, Caborca y Bácum.
En 2026, Sonora se sumó al Registro Nacional para identificar a quienes incumplen con la pensión alimenticia, una medida que busca combatir este delito.
Perspectiva legal y emocional
Guillermo Arturo Aguirre Mada, psicólogo, abogado y exjuez familiar, señaló que en más del 95% de los casos que conoció, el padre era el obligado alimentario que incumplía con sus responsabilidades. Añadió que la madre generalmente tiene la custodia de los hijos tras la separación o divorcio.
El incumplimiento de las obligaciones alimentarias afecta el bienestar emocional de los menores. Aguirre Mada destacó que los conflictos derivados de la separación, los procesos judiciales y la falta de convivencia o atención de alguno de los padres pueden impactar negativamente en el desarrollo, la autoestima y los vínculos sociales de niñas, niños y adolescentes.
Cuando una madre recurre a instancias penales por incumplimiento alimentario, suele ser porque ha enfrentado años sin recursos suficientes para cubrir las necesidades básicas de sus hijos.
Persistencia de otros delitos contra menores
Además del incumplimiento alimentario, en Sonora continúan registrándose casos de delitos graves contra menores, como abusos sexuales, homicidios y privación de la libertad, lo que refleja la necesidad de fortalecer las estrategias de protección y prevención en la entidad.

