Donald Trump y Vladímir Putin sostuvieron una conversación telefónica de una hora el martes 8 de septiembre de 2026, en la que abordaron la búsqueda de un pronto fin al conflicto en Ucrania. Este fue el primer contacto directo entre ambos líderes desde el 4 de julio de este mismo año.
Detalles de la llamada y contexto diplomático
La llamada se produjo tras las reuniones de los emisarios estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner en Moscú y Kiev durante el fin de semana previo, que permitieron restablecer canales diplomáticos entre las partes, aunque sin anunciar acuerdos concretos hasta el momento.
Durante la conversación, Trump instó a Putin a acelerar el fin de la guerra en Ucrania y manifestó su interés en lograr avances significativos durante su actual mandato presidencial, que concluirá en enero de 2029. Por su parte, Putin explicó las medidas que Estados Unidos podría adoptar para contribuir a un cese de hostilidades, además de exponer su interpretación sobre la situación militar y los objetivos de Moscú en el conflicto.
Perspectivas y posiciones de ambos gobiernos
Yuri Ushakov, asesor de política internacional del Kremlin, calificó la llamada como “constructiva y extremadamente franca” y destacó que Trump expresó su deseo de que el conflicto termine lo antes posible. Ambos mandatarios acordaron mantenerse en contacto y continuar con intercambios telefónicos cuando sea necesario, además de coincidir en la importancia de seguir con los intercambios de prisioneros entre Rusia y Ucrania.
A pesar de estos avances en el diálogo, las posiciones entre Rusia y Ucrania siguen distantes en asuntos clave para un acuerdo, como el futuro de los territorios ocupados, incluyendo Donetsk. Una fuente cercana al Kremlin señaló que Putin está decidido a obtener el control total de la parte de Donetsk que aún no está bajo dominio ruso, mientras que Ucrania rechaza entregar más territorio.
Situación regional y tensiones diplomáticas
Putin negó que Rusia tenga planes hostiles o intenciones agresivas contra Europa, mientras Ushakov afirmó que las advertencias sobre una amenaza rusa se utilizan para aumentar el apoyo europeo a Ucrania y justificar incrementos en el gasto militar.
En este contexto, Alemania acusó a Rusia de estar detrás de un incidente con un dron en el aeropuerto de Leipzig en agosto de 2026, y Hungría anunció la expulsión de diez diplomáticos rusos el mismo 8 de septiembre.
Aunque se mantiene la expectativa de retomar conversaciones trilaterales entre Washington, Moscú y Kiev, el Kremlin no mencionó esta posibilidad en su comunicado sobre la llamada. Mientras tanto, los ataques entre Rusia y Ucrania continúan sin un acuerdo que ponga fin a la guerra.
