La captura de Ernesto Enrique “N” podría provocar un reacomodo criminal en Puerto Peñasco, según advierte un especialista.
Ernesto Enrique “N”, conocido como “El Niño” y señalado por autoridades federales como presunto jefe de plaza del Cártel del Pacífico, fue detenido en Mexicali durante un operativo realizado por fuerzas federales. La detención se logró tras trabajos de inteligencia y el intercambio de información con autoridades estadounidenses.
El detenido presuntamente tenía presencia en Puerto Peñasco, Mexicali y Los Mochis, y estaría relacionado con actividades como el tráfico de drogas y armas entre México y Estados Unidos. Autoridades federales lo vinculan con el grupo de Los Mayos, asociado con Ismael ‘El Mayo’ Zambada.
Implicaciones en la estructura criminal de Puerto Peñasco
El especialista David Saucedo advirtió que la captura de “El Niño” podría derivar en un reacomodo de la estructura criminal en Puerto Peñasco. Saucedo indicó que desde tiempo atrás existían señalamientos sobre la presencia del Cártel de Sinaloa en la región y su posible relación con estructuras políticas y municipales. El especialista describió los vínculos entre grupos delictivos y políticos como esquemas de “gobernanza criminal”.
En algunas zonas bajo influencia del cártel se había mantenido una especie de “paz narca”. Sin embargo, la disputa interna entre Los Chapitos y Los Mayos habría propiciado que ambos grupos comenzaran a exigir pagos a comerciantes y empresarios, lo que ha sido motivo de quejas en distintas regiones.
Perfil del detenido y retos para las autoridades
El presunto jefe de plaza habría tenido un amplio portafolio criminal que incluiría el manejo de narcolaboratorios, reclutamiento de jóvenes para labores de seguridad, trata de personas y cobro de derecho de piso. El detenido ya era conocido en ciertos círculos de Puerto Peñasco y habría tenido relación con empresarios y políticos de la región.
David Saucedo planteó que las investigaciones deberían alcanzar a quienes presuntamente le brindaban apoyo en ámbitos policiales, empresariales y políticos. Señaló que si no se interviene en esas redes, otro integrante podría ocupar el lugar de “El Niño” y la organización tendría capacidad de reconstruirse. La captura representa un contraste con operativos anteriores que se habían concentrado principalmente en Los Chapitos.

