En Grecia, una mujer de 54 años logró dar a luz a una niña después de someterse a una transferencia de un embrión que había permanecido congelado por más de 22 años. Este nacimiento se produjo en el límite de edad permitido por la legislación griega para la fecundación in vitro, que es precisamente 54 años.
Un proceso marcado por la pérdida y la esperanza
Christina Rapti-Tzelepi, la madre, ya había tenido un bebé sano en 2004 gracias a una transferencia embrionaria realizada en el primer intento. Sin embargo, en octubre de 2025 la familia sufrió la pérdida de su hijo, quien falleció a los 21 años en un accidente de tráfico.
Tras este doloroso suceso, la pareja decidió recurrir nuevamente a uno de los embriones congelados que tenían guardados desde hace más de dos décadas. La transferencia embrionaria se efectuó en diciembre de 2025, y la niña nació un miércoles posterior a este procedimiento.
El límite de edad y la carrera contrarreloj
El esposo de Christina, Konstantinos Raptis, describió el proceso como una carrera contrarreloj debido a la restricción legal que impide a mujeres mayores de 54 años acceder a tratamientos de fecundación in vitro en Grecia. Por ello, hizo un llamado para eliminar este límite de edad y facilitar el acceso a estos procedimientos.
El ginecólogo Konstantinos Pantos destacó el significado emotivo que tiene este nacimiento para la familia, especialmente para Christina, quien expresó en una entrevista con la televisión pública ERT: “Hubo duelo y alegría, pero todo desapareció esta mañana cuando tuvimos a nuestra pequeña en brazos”.
