Nicolás Carranza, un joven de 13 años originario de Hermosillo, Sonora, enfrenta una nueva cirugía craneal tras el crecimiento de un tumor cerebral diagnosticado desde hace siete años. El adolescente vive con un craneofaringioma, un tumor poco común que ha afectado su vista, movilidad y sistema hormonal.
Trayectoria del tratamiento y estado actual
Desde mayo de 2019, Nicolás ha sido sometido a múltiples intervenciones, incluyendo craneotomías, cambios de reservorio y la colocación de una válvula para prevenir hidrocefalia. Además, ha recibido radiocirugía Gamma Knife e interferón, complementados con resonancias y estudios periódicos para monitorear la evolución del tumor.
Recientemente, los médicos confirmaron que el tumor volvió a crecer, provocando dolores de cabeza intensos y dificultad para mover el brazo derecho. Ante esta situación, se determinó que Nicolás requiere una nueva craneotomía para controlar el avance del craneofaringioma, que presenta una parte sólida y otra quística, con potencial de crecimiento rápido.
Impacto y apoyo para la cirugía
La cirugía está programada para realizarse en la Clínica del Noroeste en Hermosillo, con un costo estimado de 600 mil pesos. Para cubrir este gasto, la familia de Nicolás lanzó una campaña de recaudación en GoFundMe bajo el nombre “Todos X Nico”.
Nicolás expresó su esperanza en poder recuperarse y disfrutar plenamente su adolescencia: “Con tu ayuda podré realizarme la cirugía y tener salud sin tener tantas molestias como los dolores de cabeza, el no poder usar mi brazo derecho y podré vivir mi adolescencia disfrutando de las cosas bonitas de la vida”.
Contexto del cáncer infantil en México
El craneofaringioma es un tumor cerebral raro, con una incidencia anual estimada de 0.5 a 2 casos por millón de habitantes. En la población infantil, representa entre el 5% y el 10% de los tumores cerebrales. En México, el cáncer es la segunda causa de muerte en niños de 5 a 14 años y la primera por enfermedad, con alrededor de 150 casos nuevos por millón de menores cada año.
Las leucemias agudas constituyen aproximadamente la mitad de los casos, seguidas por linfomas y tumores cerebrales. Se estima que el 75% de los casos de cáncer infantil pueden curarse si se detectan y atienden oportunamente, siempre y cuando se cuente con los recursos adecuados. Actualmente, México cuenta con cerca de 390 oncólogos pediatras y menos de 150 hematólogos pediatras.
Para Nicolás, el seguimiento incluye resonancias cada tres meses o antes si presenta nuevos síntomas, lo que refleja la vigilancia constante que requiere su condición.
