El 11 de septiembre de 2026, Cuba recibió su decimotercer envío de ayuda humanitaria proveniente de México, sumado a donativos de los países integrantes de la Comunidad del Caribe (Caricom), en medio de una profunda crisis energética y económica que afecta al país.
Apoyo internacional frente al bloqueo económico
El Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera (Mincex) confirmó la llegada de esta nueva asistencia, destacando el respaldo de México y Caricom. William Díaz, director general de cooperación internacional del Mincex, agradeció este apoyo y señaló que la ayuda llega en un contexto de recrudecimiento del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos, que limita el acceso de Cuba a alimentos, medicamentos y combustibles.
Por su parte, Miguel Díaz Reynoso, embajador de México en La Habana, calificó el cerco energético como un “castigo ilegal y condenable” y afirmó que “Cuba no está sola”. Halim Majeed, embajador de Guyana en Cuba y representante de Caricom, hizo un llamado a mantener las acciones de apoyo hacia la isla.
Asistencia diversa y prolongada
México se ha consolidado como uno de los socios regionales que más ha participado en la asistencia humanitaria hacia Cuba en los últimos años, enviando combustible y productos esenciales. Además, Cuba ha recibido apoyos de agencias de la ONU, España, Brasil, Uruguay, China, Corea del Sur, Japón, Canadá y Colombia.
Organizaciones como el Convoy Nuestra América y la española Open Arms han trasladado a Cuba alimentos, insumos médicos, paneles solares, sistemas fotovoltaicos y materiales educativos, contribuyendo a mitigar el impacto de la crisis.
Contexto de la crisis energética y social
Cuba atraviesa una profunda crisis económica y social desde hace seis años, que se agravó desde enero de 2026 debido al bloqueo petrolero aplicado por Estados Unidos. La ONU ha calificado esta medida como contraria al derecho internacional.
Las sanciones estadounidenses han reforzado la política de máxima presión, provocando escasez de alimentos, combustible y medicamentos, así como inflación y una dolarización parcial. Los apagones en Cuba pueden superar las 20 horas diarias y extenderse por varios días consecutivos en amplias zonas, configurando la peor crisis económica en tres décadas para la isla.
