El domingo 13 de septiembre de 2026, Culiacán fue escenario de una marcha por la paz que reunió a feligreses, empresarios, buscadoras y grupos políticos, como respuesta a la creciente ola de violencia que afecta a la región.
Las iglesias de la ciudad suspendieron sus misas matutinas para convocar a sus congregaciones a participar en esta manifestación pacífica. El obispo de la Diócesis de Culiacán, Jesús Herrera Quiñónez, encabezó el llamado a recuperar la esperanza y a exigir calles seguras y familias tranquilas en Sinaloa.
Durante la marcha, el obispo enfatizó la importancia de que jóvenes, adolescentes y niños puedan transitar con seguridad por las calles. Asimismo, destacó la necesidad de contar con instituciones que protejan la vida y una sociedad que recupere la confianza perdida.
Diálogo con autoridades
Jesús Herrera Quiñónez sostuvo un encuentro con la gobernadora interina de Sinaloa, Graciela Domínguez, en el que planteó la urgencia de que las autoridades hablen con la verdad y trabajen para restablecer la confianza en las instituciones.
La marcha y las palabras del obispo reflejan la preocupación de diversos sectores de la sociedad sinaloense ante la violencia que afecta a la entidad y la búsqueda de un compromiso conjunto para lograr un entorno más seguro y pacífico para las familias de Culiacán.
