El obispo de Culiacán, Jesús José Herrera Quiñónez, encabezó una misa al aire libre en La Lomita y convocó a la sociedad sinaloense a unir esfuerzos para detener la violencia que afecta al estado. La ceremonia se realizó el domingo 13 de septiembre de 2026, antes de una multitudinaria marcha por la paz que recorrió la avenida Álvaro Obregón hasta la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario.
Misa y llamado a la unidad
Durante la misa, el obispo Herrera Quiñónez hizo un llamado a las familias, comunidades e instituciones para enfrentar de manera conjunta la crisis de seguridad que ha impactado a Sinaloa en los últimos dos años. Este llamado se enmarca en el contexto de la conmemoración del inicio de un enfrentamiento entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayos del Cártel de Sinaloa, que ha dejado más de 3 mil homicidios y miles de desapariciones.
Un día antes, el obispo sostuvo una reunión con la gobernadora interina, Graciela Domínguez Nava, en la que enfatizó la importancia de construir “verdad y confianza” para superar la crisis que afecta a las familias, la economía y el tejido social del estado.
Marcha por la paz y participación ciudadana
Alrededor de las 8:00 horas del domingo, aproximadamente 50 mil personas vestidas de blanco iniciaron la marcha desde la avenida Álvaro Obregón con dirección a la Catedral Basílica de Nuestra Señora del Rosario. Entre los participantes se encontraban familiares de víctimas, colectivos de búsqueda de personas desaparecidas, empresarios, agricultores, comerciantes y ciudadanos preocupados por la violencia.
Durante el recorrido, se escucharon consignas como “Sinaloa ponte de pie”, “Queremos paz” y “Ya estamos hartos del miedo”, que reflejan el sentir de una sociedad cansada de la inseguridad y el temor constante.
La jornada se desarrolló de manera pacífica, aunque la víspera se reportaron al menos 10 asesinatos en diferentes puntos del estado, lo que subraya la gravedad de la crisis de seguridad que enfrenta Sinaloa.
