El presupuesto propuesto para pensiones representaría 6.3% del PIB y cerca del 27% de los ingresos federales previstos.
El gasto público destinado a pensiones en México para 2027 se propone en alrededor de 2 billones 481 mil millones de pesos, lo que representa aproximadamente el 6.3% del Producto Interno Bruto (PIB). Esta cifra incluye las pensiones de trabajadores del IMSS, ISSSTE, otras entidades y apoyos no contributivos del Bienestar.
En 2020, las pensiones representaban alrededor del 4.6% del PIB, y para 2027 se prevé que alcancen el 6.3%. El gasto pensionario equivaldría a cerca del 27% de los ingresos presupuestarios previstos para 2027, calculados en 9.16 billones de pesos.
Distribución del gasto en pensiones contributivas y no contributivas
El gasto para pensiones contributivas en 2027 sería de aproximadamente 1 billón 840 mil millones de pesos, mientras que el destinado a pensiones no contributivas alcanzaría los 640 mil 291 millones de pesos. Tres de cada cuatro pesos destinados a pensiones se concentrarían en sistemas contributivos.
Dentro del gasto no contributivo, se contemplan cerca de 543 mil millones de pesos para la Pensión para el Bienestar de las Personas Adultas Mayores, aproximadamente 59 mil millones de pesos para Mujeres Bienestar de 60 a 64 años y alrededor de 37 mil millones de pesos para personas con discapacidad. Las pensiones no contributivas se financian con recursos públicos y no dependen de aportaciones laborales.
Incrementos y ajustes en presupuestos federales
El gasto en pensiones contributivas aumentaría 4.7% en términos reales respecto a 2026. El presupuesto para el IMSS pasaría de 1 billón 42 mil millones en 2026 a 1 billón 136 mil millones en 2027, un incremento real de 8.9%. Para el ISSSTE, el presupuesto aumentaría de 407 mil millones a 409 mil millones de pesos, un aumento real de 0.5%. Por otro lado, el presupuesto para la CFE disminuiría de 70 mil millones a 66 mil millones de pesos, el de Pemex de 95 mil millones a 94 mil millones y el del Gobierno federal de 142 mil millones a 134 mil millones de pesos.
Las pensiones contributivas pasarían de aproximadamente 1 billón 758 mil millones a 1 billón 840 mil millones de pesos, mientras que las pensiones no contributivas tendrían un aumento real de alrededor de 0.1% para 2027.
Presión sobre las finanzas públicas y proyecciones a futuro
El envejecimiento de la población y las obligaciones acumuladas de los sistemas de seguridad social aumentan la presión sobre el gasto en pensiones. El gasto neto total para 2027 se calcula en alrededor de 10.6 billones de pesos, con aproximadamente el 80% del presupuesto comprometido. El espacio fiscal disponible bajaría de 1.7% del PIB en 2026 a 1.6% en 2027.
Pensiones y costo financiero de la deuda sumarían alrededor de 3.9 billones de pesos en 2027. Víctor Manuel Herrera estimó que para 2030 las pensiones podrían acercarse al 9% del PIB. El Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) calculó escenarios para 2030 entre 7.1% y 7.8% del PIB, dependiendo de cambios al sistema.
Las cifras corresponden al Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027 y pueden cambiar en la Cámara de Diputados. El gasto pensionario seguirá ocupando una parte creciente de los recursos públicos en los próximos años.
“El tema de las pensiones es un tema fundamental porque ese 6 por ciento de hoy, que puede traducirse en 9 por ciento del PIB en 2030, son todas las pensiones con IMSS e ISSSTE y no habla de los programas sociales, entonces sí es un tema que va a tener una repercusión importante en las finanzas públicas futuras”.
“El margen de maniobra se reduciría al pasar de 1.7 por ciento del PIB en 2026 a 1.6 por ciento en 2027. Si no se trabaja en una reforma fiscal y de pensiones, México tendrá cada vez más dificultades para financiar el envejecimiento y otros sectores estratégicos”.
