El encuentro, del 23 al 25 de septiembre de 2026, abordará temas clave como Taiwán, comercio, tecnología y la tregua comercial vigente.
El presidente de China, Xi Jinping, realizará una visita de Estado a Estados Unidos del 23 al 25 de septiembre de 2026 para reunirse con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. Este será el segundo encuentro entre ambos mandatarios en el año y la primera vez que Xi Jinping visita la Casa Blanca desde el regreso de Trump a la presidencia.
La reunión pondrá a prueba el acuerdo alcanzado en mayo para mantener una “estabilidad estratégica constructiva” entre China y Estados Unidos. Durante la visita, se abordarán diferencias en asuntos como Taiwán, comercio y tecnología.
Temas centrales en la agenda bilateral
La agenda incluye la situación de Taiwán, donde Pekín ha advertido sobre los riesgos de una mala gestión de la cuestión taiwanesa. Washington mantiene en suspenso un paquete de armamento para Taiwán por 14 mil millones de dólares.
Ambos gobiernos revisarán el futuro de la tregua comercial pactada en octubre en Busan, Corea del Sur, que termina el 10 de noviembre de 2026. Este acuerdo suspendió parte de los aranceles y restricciones comerciales entre ambos países.
Tecnología, tierras raras y cooperación internacional
Se discutirán temas relacionados con tierras raras y la inteligencia artificial. China mantiene una posición dominante en la producción de tierras raras. Funcionarios de ambos países han dialogado en Nueva York sobre la posibilidad de establecer un mecanismo para notificar incidentes relacionados con la inteligencia artificial, en un contexto donde la cooperación tecnológica es compleja debido a la competencia entre Washington y Pekín.
China ha solicitado reactivar las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y garantizar la seguridad del transporte energético por el estrecho de Ormuz. Por su parte, Donald Trump ha pedido a Pekín usar su influencia sobre Vladímir Putin para favorecer una salida a la guerra en Ucrania.
El encuentro busca dar continuidad al diálogo iniciado en mayo. Analistas consideran que la relación bilateral debe sustentarse en mecanismos concretos para reducir la incertidumbre y evitar una escalada de tensiones.
