El presidente Masud Pezeshkian afirma que Irán no desea el conflicto y responsabiliza a Israel de la guerra
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, declaró que Estados Unidos debe decidir si quiere terminar la guerra. Pezeshkian afirmó que Irán no desea el conflicto y señaló que la guerra fue impuesta por Israel. “Cuando las cosas se pueden resolver mediante el diálogo, no deberíamos matarnos entre nosotros. Pero instigados por Israel, nos impusieron esta guerra”, expresó. Añadió: “Pero nosotros no deseamos continuar” y enfatizó: “Es Estados Unidos quien debe decidir si quiere o no terminar con esto”.
Amenaza de extensión del conflicto
Un consejero del líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, advirtió que Irán podría extender la guerra hasta el océano Índico si Estados Unidos lanza nuevos ataques. Yahya Rahim Safavi declaró que el conflicto se ha propagado del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz al mar Rojo con la participación de los hutíes. “Como el conflicto se ha propagado del golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz al mar Rojo (con los hutíes) es posible que en respuesta a una eventual guerra, este frente se extienda aún más, hasta el océano Índico, o más allá”, afirmó Safavi.
Los hutíes de Yemen han tomado la costa yemení en el mar Rojo y controlan el estrecho de Bab el Mandeb. Irán respalda militarmente a los hutíes pero niega estar implicado en el nuevo frente en el mar Rojo. Es la primera vez que un consejero del líder supremo iraní menciona el océano Índico como posible extensión del conflicto. La base militar angloestadounidense de Diego García se encuentra en el océano Índico, a casi 4,000 kilómetros de las costas iraníes.
Negociaciones y tensiones en puntos estratégicos
Estados Unidos e Irán se disputan el control del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra transitaba aproximadamente el 20% del petróleo mundial. Las negociaciones entre ambos países están estancadas desde que un protocolo de acuerdo no se concretó. Esta semana, representantes de Estados Unidos e Irán se reunieron al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York. Irán puso siete condiciones para las negociaciones, incluyendo el levantamiento de sanciones económicas y la liberación de sus activos congelados en el extranjero.
