El decreto impulsado por Lula restringe la publicidad y deberá ser ratificado por el Congreso en 120 días
El Gobierno de Brasil decretó la prohibición inmediata de las apuestas deportivas y casinos en línea, medida que deberá ser ratificada por el Congreso en un plazo máximo de 120 días para mantener su vigencia. El decreto, impulsado por el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, incluye todos los tipos de apuestas digitales y restringe la publicidad de las empresas dedicadas a esta actividad.
El ministro de Hacienda, Dario Durigan, informó que se enviará al Congreso un proyecto para tipificar las apuestas por internet como delito en el Código Penal y reforzar las sanciones contra el juego ilegal. Lula señaló que las apuestas en línea están relacionadas con el aumento del endeudamiento de los hogares brasileños, mientras que Durigan calificó el fenómeno como un problema de salud pública y una situación grave para el país.
Impacto económico y antecedentes del sector
Las apuestas deportivas fueron legalizadas en Brasil en 2018 durante el Gobierno de Michel Temer. En 2023, el sector fue reglamentado mediante un sistema de autorizaciones e impuestos durante la administración de Lula. Actualmente, 85 empresas operan legalmente en el país en el sector de apuestas deportivas. Cerca de 25 millones de brasileños realizaron apuestas durante 2025, generando un movimiento económico de aproximadamente 220 mil 600 millones de reales, equivalentes a unos 42 mil 500 millones de dólares. El Gobierno brasileño recaudó alrededor de 9 mil millones de reales en impuestos provenientes del sector durante 2025, y en los primeros ocho meses de 2026 la recaudación fiscal ya superó los 9 mil millones de reales.
Reacciones de clubes y advertencias sobre ilegalidad
La prohibición afectará a clubes de futbol y medios de comunicación que reciben ingresos por publicidad y patrocinios de casas de apuestas. Varios clubes del Campeonato Brasileño, incluyendo Palmeiras y Flamengo, expresaron su rechazo a la medida y advirtieron sobre su impacto económico. Las casas de apuestas aportan más de mil millones de reales al año en patrocinios a clubes de la primera división masculina. Clubes y representantes del sector advirtieron que la prohibición podría favorecer el crecimiento de plataformas ilegales.
Contexto político y debate electoral
El anuncio de la prohibición se produjo nueve días antes de las elecciones presidenciales y legislativas de Brasil, cuya primera vuelta está prevista para el 4 de octubre. Las encuestas electorales muestran una contienda cerrada entre Lula y el senador Flávio Bolsonaro. Durante un acto de campaña en Río de Janeiro, Flávio Bolsonaro calificó la prohibición como una medida “populista, hipócrita y con motivaciones políticas”. El Gobierno sostiene que la decisión responde principalmente a los efectos económicos y sociales derivados del crecimiento de las apuestas digitales y al incremento del endeudamiento de las familias.
