La decisión autoriza a los estados a emplear una versión modificada del programa SAVE mientras continúa la disputa legal.
La Suprema Corte de Estados Unidos permitió de manera temporal que los estados utilicen una versión modificada del programa SAVE para verificar la ciudadanía de personas registradas para votar. Esta decisión representa un respaldo provisional para la administración de Donald Trump en su intento de ampliar el uso de SAVE, un programa del Departamento de Seguridad Nacional que verifica información sobre ciudadanía y estatus migratorio.
El uso de SAVE por parte de los estados es voluntario y la orden de la Suprema Corte no resuelve de manera definitiva el conflicto legal en torno a este programa. La medida permite que los estados empleen la versión modificada de SAVE mientras continúa el proceso judicial.
Restricciones y alcance de la decisión
La decisión de la Suprema Corte no autoriza la eliminación automática de personas de los padrones electorales. La legislación vigente prohíbe que los estados realicen depuraciones sistemáticas de votantes durante los 90 días previos a una elección federal. David Becker, del Center for Election Innovation and Research, señaló que esta regla limita el impacto de la decisión en las elecciones de mitad de mandato.
El Departamento de Seguridad Nacional reconoció que los datos utilizados por SAVE no son perfectos. El impacto de la decisión dependerá de los estados que decidan utilizar el programa, ya que su uso es voluntario.
Posturas en la Suprema Corte
Tres jueces liberales, Ketanji Brown Jackson, Sonia Sotomayor y Elena Kagan, expresaron su desacuerdo con la decisión de permitir el uso temporal de SAVE. Las restricciones para eliminar votantes de las listas electorales continúan vigentes mientras se resuelve la disputa legal.
