El Servicio Forestal de EE.UU. restringe el paso al sur del bosque; Sierra Club denuncia daños ambientales y falta de participación pública
El Servicio Forestal de los Estados Unidos cerró el acceso al público al sur del Bosque Nacional Coronado debido a la construcción del muro fronterizo. La restricción abarca áreas donde continúan los trabajos y estará vigente hasta el 20 de enero de 2029, último día de la administración de Donald Trump.
Preocupaciones ambientales y sociales
Sierra Club manifestó su inconformidad mediante un comunicado oficial, señalando la exención de todas las leyes de protección ambiental y cultural en la zona. La organización denuncia la falta de participación pública en la planificación de los trabajos y expresa preocupación por la destrucción irreversible de zonas culturales y naturales.
Erick Meza, coordinador de zonas fronterizas para Sierra Club, expresó inquietud por los daños a la flora y fauna del Bosque Nacional Coronado. Además, se han observado camiones de carga con maquinaria pesada circulando por encima del límite de velocidad en caminos forestales.
Críticas a la gestión del cierre
Erick Meza afirmó que el Servicio Forestal vigila y controla a los defensores del territorio en lugar de evitar la destrucción. “Tendremos suerte si queda algo de terreno sano en el Bosque Nacional Coronado para cuando termine esta administración. No es casualidad que esta orden expire el último día de la administración Trump”, declaró Meza. Añadió: “Es lamentable que el Servicio Forestal, en lugar de cumplir con su deber de evitar una mayor destrucción, ahora se dedique a vigilar y controlar a los defensores del territorio. El público tiene derecho a presenciar lo que sucede en sus tierras públicas y a exigir responsabilidades por las acciones que destruyen áreas naturales y culturales”.
Meza también indicó que si el Servicio Forestal no protege las tierras ni exige cuentas a los contratistas, no debería impedir el acceso a la comunidad y organizaciones.
