La petrolera reportó en agosto una caída del 61.3% en producción desde su máximo histórico y una contracción del 44.9% en exportaciones respecto al año anterior.
La producción de crudo sin condensados de Petróleos Mexicanos (Pemex) descendió a 1,336,400 barriles diarios en agosto, marcando el nivel más bajo registrado en la historia estadística de la empresa. Este volumen está muy por debajo de la meta institucional de 1,800,000 barriles diarios y representa una caída acumulada del 61.3% desde el máximo histórico de 3,454,000 barriles diarios alcanzado en diciembre de 2003. En comparación, en agosto de 2018 la producción fue de 1,798,000 barriles diarios.
Las exportaciones de crudo también mostraron una disminución significativa, situándose en 275,200 barriles diarios en agosto, el nivel más bajo en la historia de Pemex. Esta cifra representa una contracción del 44.9% respecto al mismo mes del año anterior. Los ingresos por venta de petróleo al extranjero sumaron 626.9 millones de dólares en agosto, lo que implica una reducción del 34.3% en comparación anual.
Impacto financiero y operatividad
La deuda financiera de Pemex se encuentra entre 97,000 y 100,000 millones de dólares, posicionándola como la petrolera más endeudada del mundo. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) respalda el análisis del impacto financiero que enfrenta la empresa. El servicio de la deuda de Pemex compite con otras necesidades prioritarias del Estado, afectando la estabilidad del gasto público y los programas sociales. La empresa depende del respaldo fiscal del Gobierno federal para cumplir con sus obligaciones crediticias y operativas.
Prioridades de refinación y caída operativa
La administración ha priorizado el envío de crudo al sistema nacional de refinación con el objetivo de aumentar la producción interna de gasolinas y diésel. Sin embargo, la caída operativa ha superado las previsiones de estabilización, lo que ha incidido en la capacidad de Pemex para mantener sus niveles de extracción y exportación.
