El país importa el 75% del gas natural que consume y depende de estrategias operativas ante la falta de almacenamiento.
México cuenta con un margen de hasta tres días para enfrentar una interrupción total del gas natural importado desde Estados Unidos. Actualmente, el país importa alrededor del 75% del gas natural que consume y no dispone de suficiente almacenamiento para este combustible.
Entre el 60% y el 62% de la generación eléctrica nacional depende del gas natural, lo que resalta la importancia de este recurso para el sistema energético mexicano. La red nacional de gasoductos tiene una extensión aproximada de 21 mil kilómetros.
Hace aproximadamente una semana, autoridades estadounidenses notificaron que dejarían de enviar alrededor de una quinta parte del gas natural de importación a México. Esta reducción temporal fue compensada mediante la coordinación entre Cenagas, Pemex, CFE y la Secretaría de Energía.
Dependencia y vulnerabilidad energética
La falta de almacenamiento suficiente obliga a México a depender de estrategias operativas para responder ante emergencias. “No equivale a disponer de grandes reservas estratégicas almacenadas durante semanas o meses”, se señala en la información disponible. Ante una interrupción total y prolongada, el margen disponible sería de apenas unos días.
En febrero de 2021, una tormenta invernal en Texas afectó la producción y transporte de gas, provocando problemas de generación eléctrica y apagones en México. Una interrupción en el suministro puede ocurrir por fenómenos meteorológicos extremos, problemas de producción o transporte, reducciones en entregas por gasoducto, aumentos repentinos de demanda o decisiones operativas del mercado estadounidense.
Alternativas y estrategias del gobierno
El gobierno de Claudia Sheinbaum busca reducir la dependencia del gas importado mediante fuentes renovables, recuperación de gas quemado, eficiencia energética, aumento de la producción nacional y análisis de gas no convencional. Coahuila es una de las regiones mencionadas para una posible producción de gas no convencional en México.
La reciente disminución de los envíos mostró que el sistema mexicano puede responder ante un recorte temporal de gas, pero el margen para sostener el sistema eléctrico ante una suspensión completa de las importaciones es de hasta tres días.
