El FBI detuvo y OpenAI despidió al trabajador tras detectar aparatos sofisticados en sus instalaciones; no hay indicios de acceso a datos confidenciales.
Un empleado de OpenAI fue arrestado por el FBI luego de que la empresa detectara la instalación de dispositivos de grabación sofisticados dentro de sus oficinas en San Francisco. El aparato, equipado con un sistema de cifrado complejo, fue descubierto por el equipo de vigilancia interna en una sala de reuniones el 30 de septiembre de 2026. El trabajador, que había ingresado a la compañía en julio de 2025, fue despedido y detenido el mismo día.
De acuerdo con la información proporcionada, el sospechoso planeaba instalar otros dispositivos de grabación en diferentes puntos de las instalaciones. Sin embargo, OpenAI aseguró: “En este momento no tenemos indicios de que esta persona haya accedido de forma inapropiada a los pesos (parámetros de calibración) de los modelos, al código fuente o a los datos de los clientes”.
Antecedentes recientes en OpenAI
En noviembre de 2023, la junta directiva de OpenAI destituyó a Sam Altman por falta de sinceridad en sus comunicaciones. La mayoría de los empleados amenazó con renunciar si Altman no era reinstalado, lo que llevó a la renuncia de la junta directiva anterior y al regreso de Altman días después. Posteriormente, Altman consolidó su liderazgo y promovió una reestructuración para atraer capital privado e inversionistas internacionales.
Cofundadores y científicos como Ilya Sutskever y Jan Leike renunciaron por preocupaciones sobre la seguridad del software. Tras estas salidas, el equipo de superalineación encargado de mitigar riesgos de inteligencia artificial avanzada fue disuelto. Además, el cambio de OpenAI de una organización sin fines de lucro a un modelo comercial generó críticas y demandas legales de cofundadores como Elon Musk.
