El barco transportaba más de 2,500 contenedores y se hundió tras chocar con una mina marina en una ruta no autorizada.
Cientos de iPhones fueron recuperados por pescadores locales luego del hundimiento del barco GFS Pride en el estrecho de Ormuz, tras chocar contra una mina marina. El incidente ocurrió el miércoles 14 de octubre, cuando la embarcación, que transportaba más de 2,500 contenedores, ingresó a una ruta considerada no autorizada y peligrosa por las autoridades iraníes.
El GFS Pride se incendió y terminó hundiéndose, convirtiéndose en el segundo barco perdido en un periodo de 24 horas y el tercero desde el inicio de la guerra. Además de los iPhones, cajas de perfumes y otros artículos fueron arrastrados hasta la costa del Golfo Pérsico tras el naufragio.
Incremento de ataques y advertencias en la región
El naufragio del GFS Pride se produjo en un contexto de incremento de ataques iraníes contra embarcaciones en el estrecho de Ormuz. Los ataques contra barcos en la región alcanzaron su nivel más alto desde el inicio del conflicto en los últimos días. El Cape Dao, con bandera de Antigua y Barbuda, también se perdió tras un ataque el 23 de septiembre.
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica advirtió a los pescadores locales que extremen precauciones al navegar por la zona debido a la inseguridad marítima.
Posiciones de Irán sobre la seguridad y la presencia estadounidense
El viernes 16 de octubre, Irán vinculó la reapertura del estrecho de Ormuz con la retirada de las fuerzas estadounidenses. El general de brigada Mohammad Akraminia afirmó: “Si Estados Unidos abandona la región, se abrirá el estrecho de Ormuz, se establecerá la seguridad colectiva con la participación de los estados de la región y la economía global mejorará. Y si no se va, lo expulsaremos”. Akraminia responsabilizó a Estados Unidos de la inseguridad en la zona oriental del estrecho y recomendó a los armadores utilizar un corredor establecido por las Fuerzas Armadas iraníes para mayor seguridad.
