Sonora concentró casi una tercera parte de las fosas clandestinas documentadas por fiscalías estatales durante 2025 y reportó 239 cuerpos recuperados. Sin embargo, el estado no aparece entre las entidades con hallazgos registrados por la Fiscalía General de la República. La discrepancia abre interrogantes sobre la transparencia y el seguimiento de la crisis de desapariciones en México.
Hermosillo, Sonora; 21 de octubre de 2026.— ¿Cómo es posible que Sonora haya documentado 204 fosas clandestinas durante 2025 y que ninguna aparezca en los registros proporcionados por la Fiscalía General de la República (FGR) para ese mismo año?
La pregunta surge de una investigación realizada por Data Cívica, ARTICLE 19 y el Programa de Derechos Humanos de la Universidad Iberoamericana (IBERO), que exhibe profundas diferencias entre la información federal y los datos recopilados de las fiscalías estatales.
Mientras las autoridades locales reportaron 651 fosas clandestinas en 16 entidades del país, la FGR registró únicamente 32 en seis estados, una diferencia de 619 hallazgos que pone bajo escrutinio la manera en que México documenta una de sus problemáticas más sensibles.
El contraste resulta especialmente significativo para Sonora, entidad que encabezó los registros estatales y concentró el 31.3% de las fosas documentadas en la investigación.
Pero detrás de las cifras existe una preocupación todavía mayor: ¿qué sucede con los cuerpos recuperados, cuántas víctimas han sido identificadas y qué información reciben las familias que continúan buscando a sus seres queridos?
Sonora reporta 204 fosas, pero no figura en el registro federal
La actualización de la Plataforma Ciudadana de Fosas, presentada el 20 de octubre, documentó que Sonora registró 204 fosas clandestinas durante 2025.
La cifra superó considerablemente a Chihuahua, con 85; Baja California Sur y Jalisco, con 71 cada uno; y Sinaloa, con 50.
Sin embargo, en los registros proporcionados por la FGR no aparece ningún hallazgo correspondiente a Sonora.
La autoridad federal reportó fosas únicamente en Tamaulipas, Jalisco, Guerrero, Coahuila, Michoacán e Hidalgo.
El informe también señala que Sonora, Chihuahua, Baja California Sur y Sinaloa acumularon 410 fosas clandestinas que no figuran en la información federal analizada.
La ausencia de Sonora en esos registros no significa necesariamente que la FGR desconozca los hallazgos o que exista un ocultamiento deliberado.
Las organizaciones explican que las fuentes utilizan mecanismos de registro distintos y que no existe suficiente transparencia para conocer cómo se integran los datos estatales a la información federal.
No obstante, la diferencia plantea una cuestión de interés público: si las instituciones encargadas de investigar las desapariciones no cuentan con estadísticas comparables, ¿cómo puede evaluarse la magnitud del problema y la efectividad de las acciones oficiales?
239 cuerpos recuperados en Sonora: la otra cifra que exige respuestas
El número de fosas clandestinas representa solamente una parte de los hallazgos documentados.
De acuerdo con la investigación, las fiscalías estatales informaron de la recuperación de 833 cuerpos en 15 entidades durante 2025.
Sonora reportó 239 cuerpos recuperados, la segunda cifra más alta entre los estados incluidos en ese apartado, después de Jalisco, con 257.
Chihuahua registró 119 cuerpos y Baja California Sur, 96.
A escala nacional, de los 833 cuerpos documentados, 487 correspondían a hombres y 59 a mujeres. En los 287 restantes no se proporcionó información sobre el sexo.
Adicionalmente, las fiscalías reportaron 226 restos humanos recuperados en diez entidades, incluidos 30 en Sonora, según la actualización de ARTICLE 19.
Los investigadores advierten que los restos humanos no equivalen necesariamente al número de víctimas, debido a que diferentes fragmentos pueden pertenecer a una misma persona.
Estas cifras hacen necesario distinguir entre localizar una fosa, recuperar un cuerpo, identificar a una víctima y entregar sus restos a sus familiares.
Son procesos diferentes y cada uno requiere información verificable.
¿Quién está contando realmente las fosas clandestinas en México?
La investigación revela que existen al menos tres fuentes con cifras considerablemente distintas sobre los hallazgos de 2025.
Las fiscalías estatales documentaron 651 fosas clandestinas; la FGR reportó 32; y el monitoreo de medios de comunicación identificó 433.
La diferencia es notable: por cada fosa registrada por la autoridad federal, las fiscalías estatales documentaron aproximadamente 20.
Sin embargo, las cifras no pueden sumarse para establecer un total nacional, porque pueden incluir los mismos hallazgos y responden a metodologías distintas.
Para las organizaciones participantes, el problema central no consiste únicamente en determinar cuál cifra es mayor, sino en contar con información pública completa, comparable y actualizada.
La falta de criterios homologados dificulta conocer el número real de fosas localizadas y evaluar el seguimiento de las investigaciones.
En otras palabras, el país cuenta con registros sobre un mismo fenómeno, pero todavía enfrenta dificultades para construir una estadística nacional que permita comprenderlo de manera integral.
Las familias buscadoras siguen encontrando lo que las estadísticas no alcanzan a explicar
En Sonora, los colectivos de familiares de personas desaparecidas han desempeñado un papel fundamental en la localización de sitios de inhumación clandestina.
Uno de los casos documentados por la investigación ocurrió en un predio de la carretera 26, al poniente de Hermosillo, donde integrantes del colectivo Buscadoras Por la Paz Sonora alertaron sobre la existencia de fosas.
Las autoridades confirmaron posteriormente la recuperación de 60 cuerpos distribuidos en 35 fosas clandestinas.
En octubre de 2025, la Fiscalía de Sonora informó que los 60 cuerpos de ese caso habían sido identificados y entregados a sus familiares, además de reportar avances judiciales contra presuntos responsables.
El caso demuestra la importancia de diferenciar los hallazgos de los resultados posteriores de identificación e investigación.
La Plataforma Ciudadana de Fosas también recogió el testimonio de Cecilia Delgado, integrante de Buscadoras por la Paz Sonora, quien exigió contar con una base nacional de fosas que permita dar seguimiento a las personas localizadas.
Su planteamiento apunta a una preocupación compartida por numerosas familias: que los hallazgos no terminen convertidos únicamente en estadísticas, sino que conduzcan a procesos efectivos de identificación y justicia.
Once estados no entregaron información suficiente
La falta de datos completos representa otro de los puntos críticos de la investigación.
Según el informe, 11 entidades no proporcionaron información útil para analizar los hallazgos correspondientes a 2025.
Baja California reservó sus datos durante cinco años; Coahuila solicitó una prórroga y posteriormente no respondió; mientras que Nayarit tampoco entregó la información requerida.
En Tamaulipas, la fiscalía señaló que proporcionaría los registros disponibles, pero no adjuntó los documentos.
Por su parte, la Ciudad de México reconoció la existencia de fosas clandestinas, aunque indicó que no contaba con el nivel de detalle solicitado.
Estas limitaciones significan que las 651 fosas documentadas por las fiscalías estatales no necesariamente representan la totalidad de los hallazgos ocurridos en México.
La cifra refleja lo que fue posible registrar a partir de la información disponible.
¿Realmente disminuyeron las fosas clandestinas durante 2025?
Los datos históricos de la investigación muestran que las fiscalías estatales reportaron 819 fosas clandestinas durante 2022, 786 en 2024 y 651 en 2025.
A primera vista, las cifras podrían interpretarse como una disminución.
Sin embargo, las organizaciones advierten que no existen elementos suficientes para afirmar que el fenómeno se haya reducido, debido a los vacíos de información y las diferencias entre los registros institucionales.
La ausencia de datos completos impide establecer una tendencia nacional concluyente.
Por ello, una disminución en los hallazgos reportados no necesariamente significa que existan menos fosas clandestinas.
También podría reflejar diferencias en la capacidad de búsqueda, documentación o acceso a la información.
Sonora frente a una pregunta nacional: ¿dónde están las respuestas?
El informe coloca a Sonora en el centro de una discusión que trasciende las fronteras estatales.
Los 204 hallazgos documentados durante 2025, los 239 cuerpos recuperados y la ausencia del estado en los registros proporcionados por la FGR exponen la necesidad de explicar cómo se recopila, comparte y verifica la información entre instituciones.
La investigación no establece que las autoridades federales hayan ocultado deliberadamente los hallazgos, pero sí evidencia que los registros disponibles resultan insuficientes para conocer con precisión la dimensión nacional del problema.
El desafío tampoco termina con la localización de una fosa.
Las familias necesitan saber qué ocurrió con sus seres queridos, cómo avanzan los procesos de identificación y cuáles son los resultados de las investigaciones.
Para Data Cívica, ARTICLE 19 y la Universidad Iberoamericana, mejorar los registros, fortalecer las capacidades forenses y garantizar transparencia son pasos indispensables para enfrentar la crisis de desapariciones.
La controversia no está solamente en que Sonora registre 204 fosas clandestinas mientras no aparece en las cifras federales. Está en que, frente a una problemática de esta magnitud, México todavía no cuenta con información suficientemente integrada para ofrecer una explicación completa.
Y mientras las instituciones mantienen registros distintos, miles de familias continúan esperando respuestas.
