El Concejo Municipal aprobó la Ley de Romanch con 40 votos a favor; la medida incluye protección para caballos y apoyo a trabajadores.
El Concejo Municipal de Nueva York aprobó una ley que prohibirá los carruajes tirados por caballos en Central Park a partir del 1 de junio de 2028. La iniciativa, conocida como la Ley de Romanch, fue avalada con 40 votos a favor, siete en contra y dos abstenciones. Una propuesta para aplazar la prohibición hasta 2030 fue rechazada durante el debate.
La legislación suspenderá de inmediato la emisión de nuevas licencias para carruajes tirados por caballos. Además, establece que más de 160 caballos de tiro no podrán ser vendidos a mataderos ni destinados a otras actividades de carruaje. Se garantizará que los caballos no sean enviados a mataderos, y organizaciones como NYCLASS han defendido que los animales sean trasladados a granjas de rescate después de terminar su actividad en los carruajes.
Medidas para trabajadores y proceso legislativo
La ley contempla programas de empleo para los conductores y otros trabajadores afectados, quienes tendrán un periodo de 18 meses para buscar nuevas oportunidades con asistencia pública. Aproximadamente 200 trabajadores del sector, muchos de ellos inmigrantes o descendientes de inmigrantes, serán incluidos en estas medidas. El sindicato que representa a los trabajadores anunció su intención de impugnar la medida.
La Ley de Romanch fue negociada entre la presidenta del Concejo Municipal, Julie Menin, y el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani. La legislación aún requiere la firma del alcalde para completar el proceso.
Reacciones y antecedentes
La medida lleva el nombre de Romanch Mahajan, un turista de 18 años que murió el 17 de junio en un accidente de carruaje en Central Park. Antes de este accidente fatal, dos caballos de carruaje murieron, uno por enfermedad y otro por intoxicación.
PETA celebró la aprobación y anunció una donación de 50 mil dólares para financiar la atención de los caballos, calificando la actividad de carruajes tirados por caballos como una “industria ignominiosa”. Por otro lado, Donald Trump criticó la medida en redes sociales y cuestionó la prohibición basada en un solo accidente.
Si la prohibición entra en vigor, Nueva York se sumará a otras ciudades estadounidenses que han vetado este tipo de paseos, como Filadelfia, Chicago y San Antonio.
